Qué es meditar. Entrenamiento y constancia.

Meditar: Entrenamiento y constancia.

Meditar es un entrenamiento y por consiguente requiere práctica y constancia si quieres ver los resultados

Quizás seas de quienes se preguntan qué es meditar. O quizás lo sepas porque tienes experiencia en el tema. Sea como fuere puede que te interese leer esto y te dé una nueva perspectiva sobre el asunto de la meditación.

Meditar no es más que un entrenamiento de la mente y del cerebro.

Meditar es un entrenamiento. Me baso en muchos de los artículos leídos sobre el tema, en las enseñanzas de mi escuela, la Sociedad Española de Meditación , y mi propia experiencia.

Un entrenamiento para mejorar la atención, la concentración, la gestión emocional y la toma de decisiones.

Desde un punto de vista científico, sabemos que existen numerosos estudios realizados con escáneres cerebrales, y otros instrumentos de medición, donde se aprecia cómo al meditar se conectan determinadas áreas del cerebro relacionadas con estos aspectos: atención, gestión emocional y toma de decisiones.

Pero además desde un punto de vista espiritual, es un entrenamiento en el amor y la aceptación de uno mismo y por consiguiente de los demás. Es un entrenamiento para conectar mejor con tu centro. Con tu verdadera esencia, con tu verdadera identidad. Con la sabiduría de la energía universal, que en definitiva es lo mismo.

Por un lado, a través de este entrenamiento, tu cerebro se acostumbra a conectar y desconectar ciertas áreas con mayor rapidez y facilidad, permitiéndote estar más atento a lo que sucede en tu interior y exterior. Te permite tomar decisiones con mayor rapidez y eficacia. Y además te facilita conocer mejor lo que estás sintiendo y trabajar con ello para un mayor bienestar.

La meditación como un juego.

Siguiendo a diversos autores podemos considerar la meditación como un juego con nuestra mente, con nuestros pensamientos. Un juego en el que estar presente y observar lo que ocurre son el objetivo.

¿Las normas? Sencillas. Sentarse estable y cómodamente y poner la atención en un punto que puede ser la respiración, las sensaciones del cuerpo, un mantra… y a jugar. Nada más empezar tu mente traerá un pensamiento al tablero. Tú tienes 2 opciones: observarlo y dejarlo ir mientras sigues con tu respiración o mantra, o bien sumergirte completamente en él, que será lo más normal que pase, sobre todo al principio (“Mi mente nunca deja de pensar”). Obviamente esto sucede de manera inconsciente. Si sucede, no pasa nada. En cuanto te des cuenta de que te has distraído vuelve a fijar tu atención donde hayas establecido y continúa el juego. Siempre que te des cuenta de lo que ocurre y vuelvas a tu atención estarás ganando partidas.

La meditación enseña a amar(te) y a aceptar(te).

Por otra parte, y entre otras cosas según mi experiencia, la meditación te enseña a amar, y por consiguiente a aceptar. Primero a ti mism@ y también a los demás. Ya sabrás que no puedes dar lo que no tienes. No puedes dar amor y comprensión a los demás, si no te amas y comprendes a ti mism@. Y no lo harás si no te aceptas, si no aceptas lo que eres. En este sentido la meditación te ayudará enormemente. Cuando te sientas a meditar, lo haces con total humildad, sin apego al resultado y sin esperar nada. Lo que suceda será correcto. Aprenderás a aceptar tus pensamientos yendo y viniendo continuamente. Aprenderás que tienes una mente más o menos activa, pero en continuo funcionamiento y solo se irá calmando, o no, en la medida que la vayas aceptando. Y todo con mucha práctica, por supuesto.

Ponte a ello. No lo pienses más. No lo dudes. En poco tiempo empezarás a ver los cambios.  Si no sabes cómo hacerlo siempre puedes apuntarte a un curso como los que se imparten desde crecimiento y bienestar. Busca información en eventos de esta página,  en mi facebook crecimiento y bienestar o, si no eres de Sevilla, en www.meditaya.com

Namaste.